CHEPES, LA RIOJA.– La preocupación sanitaria crece en el sur riojano. Desde el Hospital Luis Pasteur alertaron por un aumento sostenido y preocupante de casos de infecciones de transmisión sexual (ITS), especialmente sífilis y VIH, que en los últimos ocho años alcanzaron niveles inéditos en la región.
El bioquímico Cristian Albornoz, integrante del laboratorio del hospital, confirmó que los diagnósticos de sífilis muestran una tendencia en alza que ya enciende señales de alerta. “No hay que preocuparse, sino ocuparse. Son enfermedades tratables y, en muchos casos, curables, pero requieren consulta médica y diagnóstico temprano”, explicó.
Un crecimiento silencioso pero sostenido
El incremento de ITS en Chepes no es un fenómeno aislado, pero sí especialmente marcado. Según datos relevados por el equipo de salud, la curva de contagios no deja de subir desde hace casi una década, lo que obliga a replantear estrategias sanitarias urgentes.
En el caso del VIH, la situación es aún más delicada: se estima que solo 3 de cada 10 personas portadoras saben que tienen el virus. El resto, lo desconoce, lo que favorece su propagación silenciosa.
“Una persona con VIH, con tratamiento adecuado, puede llevar una vida prácticamente normal. Pero el problema es detectarlo a tiempo”, advirtió Albornoz.
Sífilis: curable, pero peligrosa si se ignora
En paralelo, la sífilis —una enfermedad históricamente controlada— volvió a posicionarse como una amenaza concreta. El tratamiento es efectivo y accesible: tres dosis de penicilina. Sin embargo, el problema radica en la falta de diagnóstico oportuno y en la no continuidad del tratamiento, tanto del paciente como de sus parejas sexuales.
El dato más preocupante: sin tratamiento, la sífilis puede avanzar hacia cuadros graves, incluyendo daño neurológico irreversible e incluso la muerte.
Falta de prevención y educación
Desde el sistema de salud apuntan a un déficit claro: la prevención no está logrando impactar como debería. El uso del preservativo sigue siendo el método más eficaz para evitar contagios, pero su utilización no es sistemática.
Por eso, los especialistas reclaman medidas concretas: campañas masivas, sostenidas en el tiempo, con mensajes claros y sin estigmas, además del fortalecimiento urgente de la Educación Sexual Integral (ESI).
Un problema que exige respuesta inmediata
El escenario plantea un desafío directo para las autoridades sanitarias: actuar antes de que el problema escale aún más. La combinación de desinformación, falta de controles y baja percepción de riesgo está generando el caldo de cultivo perfecto para que estas enfermedades sigan avanzando.
Porque en salud pública, mirar para otro lado no es una opción. Y en Chepes, los números ya empezaron a hablar.



