LA RIOJA.– Una situación de emergencia vial se desató en la noche del 1 de abril sobre la Ruta Nacional 78, cuando un fuerte caudal de agua, producto de lluvias en la zona cordillerana, irrumpió en varios puntos críticos y complicó seriamente la circulación.
El fenómeno comenzó alrededor de las 20:30 horas y afectó sectores clave como Río Blanco (km 44,82), Río Durazno (km 45), Río Campana (tramo Famatina–Campana) y Río Playas, generando acumulación de agua y sedimentos sobre la calzada.
Frente a este escenario, equipos del 8° Distrito La Rioja de Vialidad Nacional desplegaron un operativo de emergencia inmediato. Durante toda la noche, maquinaria pesada y personal especializado trabajaron en condiciones adversas para evitar el aislamiento total de la zona.

Trabajo contrarreloj en plena madrugada
Las tareas permitieron despejar media calzada en los sectores más comprometidos, garantizando así una circulación limitada pero segura durante las primeras horas del 2 de abril. El operativo incluyó remoción de sedimentos, control de escurrimientos y asistencia permanente a los conductores que transitaban la zona.
A pesar del avance, las autoridades confirmaron que continúan los trabajos para lograr la liberación total de la ruta en todos los puntos afectados.
Precaución extrema
Desde Vialidad Nacional solicitaron a los usuarios circular con máxima precaución, respetar la señalización provisoria y acatar estrictamente las indicaciones del personal en el lugar, debido a posibles cortes momentáneos y condiciones inestables del terreno.
Respuesta clave en medio de la emergencia
El accionar rápido evitó un escenario más complejo en una vía estratégica para la región. La intervención nocturna fue determinante para restablecer parcialmente la conectividad y reducir riesgos mayores.
El reconocimiento también llegó puertas adentro: operarios y equipos técnicos fueron destacados por su labor ininterrumpida durante la madrugada, enfrentando condiciones climáticas adversas para sostener la transitabilidad.



