domingo, agosto 16, 2026
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San Juan: Gualcamayo invierte U$S15M y suma 230 empleos. ¿Y La Rioja?

Mientras la provincia de San Juan celebra un nuevo impulso para su economía, con la minería como bandera, en La Rioja la pregunta resuena con más fuerza que nunca: ¿cuándo llegará una noticia de semejante calibre para nuestra gente?

Es que el yacimiento Gualcamayo, ubicado en Jáchal, San Juan, anunció una inversión de 15 millones de dólares para iniciar la etapa de obras que prepararán el proyecto Carbonatos Profundos. Este movimiento no solo significa la expansión de la operación, sino también la creación de 230 nuevos puestos de trabajo. Con esta expansión, la cantidad de trabajadores vinculados directamente con Gualcamayo alcanzará la cifra cercana a las 1.000 personas, consolidando a la minería sanjuanina como un motor clave del desarrollo regional y reforzando el movimiento minero del oeste argentino.

La noticia, que data de este mismo fin de semana, llega como un aire fresco para la provincia vecina, que ve cómo sus políticas de fomento a la actividad minera rinden frutos tangibles. La millonaria inyección de capital y la creación de cientos de empleos representan oportunidades concretas para sus ciudadanos, impactando positivamente en el consumo local y en la cadena de valor de la región.

Sin embargo, el panorama contrasta drásticamente con la realidad riojana. Mientras San Juan avanza y genera empleo de calidad en un sector estratégico, en nuestra provincia la gestión provincial parece seguir sin encontrar el rumbo que permita destrabar inversiones de esta magnitud. La Rioja, con un potencial minero innegable, se mantiene al margen de estos grandes anuncios que transforman la economía y ofrecen futuro a sus habitantes.

La pregunta no es menor: ¿qué impide que nuestra provincia sea protagonista de expansiones y nuevas etapas como las que celebra Gualcamayo? La falta de un marco claro y una postura definida respecto a la minería por parte del gobierno provincial continúa siendo un escollo. Mientras en San Juan se cosechan los beneficios de un sector pujante, en La Rioja seguimos esperando una señal que demuestre una visión de desarrollo que genere los laburos que tanta falta hacen.

Los 230 empleos directos que Gualcamayo suma en San Juan son mucho más que un número; son 230 familias con un ingreso seguro, con proyectos a futuro. Para La Rioja, el desafío es mirar a la provincia vecina y entender que, con decisión política y un camino claro, las inversiones y el desarrollo de nuestro propio potencial productivo pueden dejar de ser una utopía para convertirse en una realidad palpable, beneficiando a nuestra gente. 

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