El fantasma de la Terminal de Chepes: Quintela cobró 88 millones de Nación, la obra no existe y el escándalo llega a la Corte Suprema
La casta riojana ha perfeccionado el arte de hacer desaparecer el dinero de los contribuyentes, pero esta vez, los números no cierran y la Justicia tocó la puerta. Lo que en 2021 se anunció con bombos y platillos como la «nueva terminal de ómnibus de Chepes», hoy es apenas un terreno baldío y un agujero negro en las arcas públicas provinciales que nos arrastra a un juicio millonario en la Corte Suprema de Justicia.
El modus operandi es de manual. En octubre de 2021, el gobierno de Ricardo Quintela firmó un convenio con el entonces Ministerio de Transporte Nacional para la «implantación» de una terminal completamente nueva, comprometiendo un total de $177.052.785,88. Menos de un mes después, el 17 de noviembre, la Nación transfirió a la Provincia el jugoso anticipo del 50%: un desembolso en efectivo por $88.526.392,94.
¿El resultado? Prácticamente nulo.
Cuando el Estado provincial tuvo que rendir cuentas, la Dirección Nacional de Desarrollo de Obras de Transporte se encontró con una burla: no había certificados de avance físico razonables ni justificación eficiente de los fondos. Básicamente, La Rioja cobró por una obra que nunca levantó. Hoy, mientras los vecinos de Chepes siguen utilizando la antigua terminal ubicada en Joaquín V. González s/n, el gobierno provincial debe explicar en tribunales dónde metió la plata.
El freno al despilfarro y el fin de la impunidad
Lejos de la pasividad de gestiones anteriores, el actual gobierno nacional decidió frenar la sangría. Al declararse extintos los convenios por el grosero incumplimiento provincial, la Secretaría de Transporte radicó una demanda exigiendo la restitución de los fondos, lo que dio origen al expediente CSJ 1079/2025 bajo la carátula de «enriquecimiento sin causa».
Este mes de agosto de 2026, la Corte Suprema de la Nación (con las firmas de Rosatti, Rosenkrantz y Lorenzetti) habilitó formalmente el trámite. A la provincia no solo se le reclaman los 88 millones originales de Chepes (que sumados a otras estafas similares como la de Chamical rondan los 126 millones), sino que también deberá pagar intereses por depreciación monetaria.
Este es el verdadero costo del «Estado Presente» del quintelismo: obras fantasma, plata desaparecida y juicios que, eventualmente, terminaremos pagando todos los riojanos. Mientras el feudo llora ajuste y recorta sueldos pagando con «Chachos», la Justicia expone que la plata para infraestructura estuvo, pero decidieron desviarla quien sabe a donde o a quien?




