El presidente del Centro Comercial e Industrial de La Rioja defendió la existencia de empresas públicas, aunque remarcó que deben administrarse con criterios de eficiencia y generar ganancias para garantizar inversiones y crecimiento.
El presidente del Centro Comercial e Industrial de La Rioja, Juan Keulian, afirmó que el debate no debería centrarse en si una empresa pertenece al Estado o al sector privado, sino en la forma en que es administrada. Según sostuvo, toda empresa debe ser eficiente y generar rentabilidad para poder reinvertir y sostener su desarrollo.
Durante sus declaraciones, Keulian aseguró que la participación del Estado en la actividad empresarial no representa un problema en sí mismo, siempre que esas compañías funcionen con criterios de gestión similares a los de cualquier empresa privada.
«No es malo que el Estado, si quiere tener empresas, las tenga. Pero las empresas se tienen que manejar como empresas», expresó.
Como ejemplo, mencionó el modelo de Finlandia, donde conviven empresas estatales, privadas y de capital mixto, todas sujetas a estándares de eficiencia económica.
«Usted va a Finlandia y va a encontrarse con empresas del Estado, empresas privadas, empresas de todo, mixtas. Pero las empresas tienen que dar ganancia», señaló.
Para el dirigente empresarial, la obtención de ganancias no debe interpretarse como un objetivo negativo, sino como la condición indispensable para financiar nuevas inversiones, ampliar la producción y generar desarrollo.
«¿Por qué tienen que dar ganancia? Porque si no da ganancia, no hay inversión», sostuvo.
En ese contexto, también hizo referencia al empresario Marcos Galperin, para explicar que el patrimonio de los grandes empresarios está compuesto, en gran medida, por el valor de sus inversiones y no por dinero disponible en efectivo.
«La gente común cree que Galperin tiene 3.500 millones de dólares en el bolsillo. Está equivocada. Lo que tiene son inversiones, que fue haciendo con las ganancias que fue obteniendo», afirmó.
Las declaraciones de Keulian se suman al debate sobre el rol del Estado en la economía y ponen el foco en la necesidad de que las empresas, independientemente de su naturaleza jurídica, operen con criterios de eficiencia, sostenibilidad y capacidad de reinversión para impulsar el crecimiento económico.





