El gobernador Ricardo Quintela volvió a ratificar su rechazo al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) durante la presentación del Plan Quinquenal Minero 2026-2030 en el Consejo Federal de Inversiones (CFI). Allí defendió el modelo minero riojano con participación estatal y aseguró que la provincia ofrece «seguridad jurídica» sin necesidad de adherir al régimen nacional.
Sin embargo, sus declaraciones vuelven a abrir un fuerte debate: ¿La Rioja puede darse el lujo de rechazar un régimen que otras provincias utilizan para atraer inversiones multimillonarias?
Mientras distritos como San Juan, Mendoza, Salta, Catamarca y Jujuy compiten por captar capitales privados para desarrollar proyectos mineros de gran escala, el gobierno riojano sostiene una postura que, según empresarios y especialistas, podría dejar a la provincia en desventaja frente al resto del país.
«Competencia desleal», dice Quintela
El mandatario calificó al RIGI como una «competencia desleal» y aseguró que favorece un modelo extractivo que deja pocos beneficios en Argentina.
También cuestionó que el régimen no obligue a contratar mano de obra local ni proveedores regionales.
Pero la pregunta que surge es inevitable:
Si el RIGI es tan perjudicial, ¿por qué las provincias mineras más competitivas decidieron adherir y salir a buscar inversiones bajo ese esquema?
Un discurso que contrasta con la realidad
Quintela afirmó que La Rioja garantiza seguridad jurídica y que las empresas continúan invirtiendo sin necesidad del RIGI.
Sin embargo, la realidad económica provincial muestra otro panorama:
- La Rioja continúa dependiendo en gran medida de los fondos nacionales.
- El empleo privado registra un crecimiento muy limitado.
- Los jóvenes siguen emigrando por falta de oportunidades laborales.
- Los grandes proyectos mineros todavía no generan el impacto económico prometido.
Mientras tanto, el Gobierno provincial insiste en un modelo donde el Estado no solo cobra regalías, sino que además busca participar como socio de los emprendimientos mineros.
¿Más Estado o más inversión?
El gobernador confirmó que la Provincia mantendrá el cobro del 3% de regalías y que las empresas estatales participarán en distintos proyectos mineros.
Para algunos, esto garantiza una mayor participación de La Rioja en las ganancias.
Para otros, representa un esquema que podría desalentar nuevas inversiones al incrementar la intervención estatal.
El interrogante que sigue abierto
El Gobierno asegura que su objetivo es proteger los intereses de los riojanos.
Sin embargo, la discusión de fondo continúa siendo la misma:
¿Rechazar el RIGI significa defender los recursos de la provincia o perder una oportunidad histórica para generar empleo, atraer inversiones y desarrollar la minería riojana?
Mientras el resto del país acelera para captar capitales, La Rioja vuelve a quedar parada en la vereda de enfrente. Y el tiempo dirá si esa decisión fue una estrategia acertada… o una nueva oportunidad perdida.




