El Colegio de Farmacéuticos de La Rioja lanzó una seria advertencia: en distintos puntos de la provincia funcionan farmacias ilegales que representan un riesgo directo para la salud de la población. Pese a las notificaciones presentadas, el Ministerio de Salud aún no dio respuestas ni adoptó medidas de control.
La presidenta del Colegio, Silvia Brizuela, denunció que existen “puntos ilegales de venta que se hacen llamar farmacias”, aunque operan sin autorización, sin profesionales matriculados y sin cumplir las normas sanitarias mínimas. “Esto pone en peligro no solo el ejercicio profesional, sino fundamentalmente la seguridad de los riojanos”, advirtió.
Riesgo sanitario y desprotección institucional
Desde la entidad sostienen que en estos lugares podrían comercializarse medicamentos sin trazabilidad, sin garantía de seguridad y sin la supervisión profesional que exige la normativa. La situación, remarcaron, no solo perjudica a los farmacéuticos que cumplen la ley, sino que expone a la comunidad a productos de dudosa procedencia.
Lo más preocupante, denuncian, es la pasividad del Ministerio de Salud de la Provincia. “Ya notificamos en reiteradas ocasiones, pero no hemos tenido ninguna respuesta”, insistió Brizuela.
Reclamo de controles urgentes
El Colegio de Farmacéuticos exigió que se refuercen de manera inmediata las inspecciones y se clausuren los locales irregulares. “No se trata solo de defender la profesión, se trata de proteger a la población de prácticas ilegales que ponen en juego la vida y la salud de la gente”, remarcaron desde la institución.
Mientras tanto, las llamadas “farmacias truchas” siguen funcionando sin controles, y la ausencia de medidas oficiales abre un interrogante inquietante: ¿quién se hace responsable si ocurre una tragedia vinculada a estos locales clandestinos?



