Durante su paso por el programa Dos Tipos Audaces en Riojalandia, el presidente de Arco Acción Ciudadana analizó las últimas medidas económicas de la provincia, cuestionando la falta de previsibilidad, el impacto del congelamiento de tarifas y el ahogo que sufren los trabajadores y comercios locales.
En una entrevista a fondo conducida por Hector uliarte y Marcelo Luna en «DOS TIPOS AUDACES», Emanuel Akiki realizó un crudo análisis sobre las decisiones adoptadas recientemente por la administración provincial en materia de endeudamiento y servicios públicos, calificándolas de improvisadas y meramente «tribuneras».
Akiki cuestionó con dureza los anuncios del Ejecutivo provincial vinculados a la contención de deudas y el congelamiento de tarifas, señalando que replican recetas fracasadas de la pandemia. Según explicó, el mensaje oficial genera una peligrosa confusión en la ciudadanía al sugerir que «no hay que pagar las deudas», lo que desploma la cobranza de comercios y pymes, amenazando puestos de trabajo. Asimismo, advirtió que la creación de un supuesto «registro de prestamistas» y las líneas de refinanciación a través del Banco Provincial solo funcionan como nuevas cajas recaudatorias y parches que «hipotecan la vida del empleado público por años» sin dejar un solo peso en el bolsillo de los trabajadores, dejados además fuera del sistema a todos los sectores privados e informales.
La provincia de La Rioja atraviesa un escenario económico sumamente complejo, marcado por una alta dependencia del empleo estatal, salarios básicos licuados por la inflación y una presión fiscal asfixiante que contrasta con el desorden financiero crónico y la falta de planificación de obras de infraestructura estructural a largo plazo.
El testimonio de Akiki expone la desconexión absoluta entre las medidas de la superestructura política y las verdaderas necesidades de la economía real. Mientras la provincia gasta fortunas en propaganda y sostiene una estructura prebendaria, las respuestas ante la crisis de endeudamiento familiar se reducen a medidas restrictivas que ahogan al sector privado, destruyen la cadena de pagos y eluden el problema de fondo: la falta de generación de empleo genuino y los salarios de miseria que perciben los agentes estatales.
Para el referente, el verdadero alivio para los riojanos no vendrá de la mano de congelamientos ficticios ni decretos copiados del pasado, sino de una gestión seria que apueste al trabajo genuino, baje los costos impositivos y devuelva la previsibilidad económica a toda la sociedad.




