lunes, abril 20, 2026

Top 5 de la semana

spot_imgspot_img

Notas relacionadas

Cinco provincias se borraron del mapa de la pobreza: el relevamiento nacional dejó al descubierto el silencio más incómodo del peronismo

Mientras el Gobierno nacional avanzó con el primer conteo digital de personas en situación de calle, distritos clave gobernados por el PJ optaron por no participar. ¿Desinterés, desorganización o miedo a mostrar la realidad?

El relato choca con los datos. Y esta vez, el silencio hace más ruido que cualquier cifra.

El Ministerio de Capital Humano, conducido por Sandra Pettovello, ejecutó el primer Relevamiento Nacional de Personas en Situación de Calle. El operativo, inédito por su alcance y digitalización, arrojó un total de 9.421 personas en todo el país: 83% varones y 17% mujeres. Un número que, lejos de cerrar el debate, lo abre de par en par.

El dato incómodo no es solo la cifra. Es quiénes decidieron no contar.

Cinco provincias —Buenos Aires, LA RIOJA, Santiago del Estero, Formosa y Tierra del Fuego— directamente no participaron. No hubo objeciones técnicas, ni cuestionamientos metodológicos. Nada. Silencio administrativo y político.

“Convocamos a todas las provincias… no nos dieron motivos”, confirmó el subsecretario de Promoción Humana, Martín Lepera. Traducción: no quisieron exponerse.

El relevamiento, coordinado por la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia junto a equipos provinciales, utilizó la plataforma DataCalle integrada al sistema SiSoc. Tecnología simple, resultados rápidos y datos en tiempo real. A las 8 de la mañana, cada provincia participante ya tenía su radiografía social sobre la mesa.

Todas… menos cinco.

Y acá aparece la contradicción más filosa: ¿cómo puede ser que los mismos gobiernos que levantan la bandera de la justicia social, que construyen su identidad política en la defensa de los sectores más vulnerables, sean los que se bajan de un relevamiento clave para medir la pobreza más extrema?

Porque no estamos hablando de estadísticas abstractas. Estamos hablando de personas durmiendo en la calle.

La pregunta es inevitable: ¿qué esconden?

Evitar el relevamiento implica evitar la foto. Y en política, el que evita la foto suele tener algo que ocultar. ¿Temor a que los números reales desarmen el discurso? ¿Miedo a que la pobreza estructural quede expuesta sin maquillaje?

El kirchnerismo/peronismo lleva años construyendo un relato centrado en la protección de los más vulnerables. Sin embargo, cuando llega el momento de medir con precisión cuántos son y en qué condiciones viven, algunas provincias directamente miran para otro lado.

No es un detalle menor. Sin datos confiables, no hay políticas públicas efectivas. Y sin diagnóstico, cualquier discurso sobre inclusión social queda reducido a propaganda.

Mientras tanto, 19 provincias avanzaron, coordinaron, relevaron y mostraron sus números. Con aciertos y errores, pero con transparencia.

Las otras cinco eligieron otra estrategia: desaparecer del mapa estadístico.

En tiempos donde la información es poder, negarse a medir es una forma de control. Control del relato, control del daño político, control de la verdad.

Pero la realidad, tarde o temprano, se impone.

Y cuando eso pase, ya no habrá excusas digitales, ni silencios administrativos que la tapen.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

ARTICULOS DESTACADOS

Publicidad 2