Editorial Riojalandia – Crítica sin silencios ni complicidades
En una entrevista reciente concedida a medios locales (FM del Sol y Radiómetro), el viceintendente del departamento Rosario Vera Peñaloza, Daniel Miranda, dejó al descubierto la grave crisis institucional que atraviesa el municipio. Sin embargo, en lugar de asumir un rol responsable, eligió exponer sospechas de corrupción sin hacer las denuncias correspondientes, lo que no solo es un acto de cobardía política, sino también una forma de encubrimiento institucional.
Graves acusaciones sin nombres, ni justicia
En uno de los pasajes más preocupantes de la entrevista, Miranda dijo textual: “hay muchos honestos, y otros, pongámosle, de dudosa honestidad”, refiriéndose a sus propios compañeros de gestión municipal. La declaración fue hecha sin especificar nombres, cargos ni áreas involucradas, y lo que es peor, sin tomar ninguna acción judicial, pese a que según sus propias palabras convive con funcionarios sospechados de corrupción.
En cualquier Estado democrático serio, una denuncia de este calibre hecha por un funcionario de tan alto rango debería ir acompañada de pruebas ante la justicia. No hacerlo es, lisa y llanamente, ser cómplice. Y en palabras de una fuente municipal consultada por Riojalandia: “Si sabe que hay corrupción y no lo denuncia, deja de ser parte de la solución y pasa a ser parte del problema.”
Una gestión paralizada por internas, pactos y especulaciones
Miranda también reconoció que las diferencias internas dentro del oficialismo han paralizado proyectos clave para Chepes: desde una pileta comunitaria que lleva tres años sin construirse, hasta obras esenciales estancadas por disputas entre concejales.
Aunque aseguró tener un pacto político con la intendenta Laura Carrizo y el diputado Cristian Pérez, sus dichos parecen apuntar más a preservar equilibrios de poder que a trabajar con transparencia por el bienestar del pueblo.
Incluso admitió acompañar decisiones del Ejecutivo sin estar de acuerdo, solo “por respeto al pacto político”, lo cual evidencia una grave subordinación de los principios éticos al juego de conveniencias internas. La gobernabilidad no puede estar atada a pactos de silencio, ni a la complicidad institucional con lo que se presume como irregular.
Sobre el cobro del agua tratada: más marketing que solución
Respecto a la polémica propuesta de cobrar el agua tratada, Miranda defendió la iniciativa con argumentos tecnocráticos, hablando de “transparencia y continuidad del servicio”, pero sin dar certezas sobre cómo se implementará ni cómo impactará en los sectores más vulnerables. Una vez más, la comunicación política se muestra despegada del sentido común popular, y más preocupada por justificar medidas impopulares que por construir consensos.
Basta de cinismo y complicidad
Desde Riojalandia repudiamos enérgicamente las declaraciones del viceintendente Miranda, quien, en vez de denunciar la corrupción, elige insinuarla desde un micrófono y no desde un estrado judicial, actuando con una hipocresía institucional que ya no sorprende pero sigue indignando.
En un contexto donde incluso la ministra de Comunicación de la provincia, Luz Santángelo, decia en una entrevista con PABLO LABORANTI: “¿hay funcionarios que roban dentro del gobierno?, SI! PERO NO SON TODOS…”, el silencio de los cómplices ya no es opción. No se combate la corrupción con declaraciones vagas. Se combate con denuncias, con pruebas, y con decisiones valientes.
Miranda tiene dos caminos: hacer las denuncias correspondientes o aceptar que es parte de un sistema de poder que tolera, encubre y administra la corrupción como moneda de cambio política. La ciudadanía merece algo mejor.
Desde Riojalandia, reafirmamos nuestro compromiso con la verdad, la transparencia y la voz de los riojanos que no quieren más impunidad disfrazada de institucionalidad.





