jueves, julio 2, 2026
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

Top 5 de la semana

spot_imgspot_img

Notas relacionadas

HARRY PEREZ Y YAMIL MENEM: DISCRIMINACION, AGRAVIOS Y MAS MENTIRAS

El ministro de Producción y Ambiente, Harry Pérez, volvió a desatar la polémica al asegurar que un médico recién ingresado en la provincia cobra 1,7 millones de pesos mensuales, y que con antigüedad alcanza 2,4 millones. Una cifra imposible de sostener si se la contrasta con los registros gremiales: un profesional de la salud público hoy ronda los 500 000 pesos de bolsillo al comenzar su carrera y, después de décadas de servicio, no supera el millón.

Ese desfasaje revela una profunda desconexión con la realidad de los trabajadores y, sobre todo, con las necesidades de una sociedad exhausta de discursos inflados.

Pero el dato salarial no fue lo único cuestionable de la jornada. En respuesta a un cuestionamiento de la concejal Yiyi Ceballos, de La Libertad Avanza, Pérez no dudó en dirigirse a ella con un despectivo “te dolió que tú gordita mentirosita fue abordada en su mentirita”. Un ataque directo al cuerpo y a la dignidad de una mujer.

Pero no fue el único. Desde medios oficialistas,  Yamil Menem, Titular de la Agencia de Espacios Públicos y Eventos de la provincia, se sumó al linchamiento verbal con un comentario sobre su cuerpo: “Y tendría que usarla también, le será de mucho beneficio esa bicicenda. Por su salud”. Refiriendose a una critica que realizo la edil sobre las bicisendas que el municipio quiere realizar.

Estos agravios, lanzados por quienes se ufanan de luchar contra la discriminación, exponen una vez más el doble estándar de la dirigencia quintelista: predican respeto a la mujer mientras descalifican y juzgan el físico de una edil.

Resulta incomprensible que quienes se jactan de combatir la discriminación y elevar la voz de la mujer, permitan a un funcionario estigmatizar a una edil según su físico y cuestionar su integridad con adjetivos ofensivos. Este doble estándar expone el verdadero talante de una dirigencia que, lejos de tutelar la libertad individual, recurre a la descalificación personal y a la mentira para sostener un relato.

La Rioja está harta de estas maniobras: pide cifras transparentes, salarios dignos para sus médicos y un debate político que no degrade a la persona. Exige, además, respeto por quienes eligen el servicio público y lucha por un Estado que no bullee ni manipule la verdad. Porque el verdadero cambio de rumbo empieza cuando los gobernantes rinden cuentas de sus palabras, no cuando inflan datos o insultan impunemente a una representante popular.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

ARTICULOS DESTACADOS

Publicidad 2