Enviado Especial a Capital Federal para RiojaLandia.
La Justicia Federal dispuso que Cristina Kirchner cumpla su prisión domiciliaria con una tobillera electrónica, sujeta a un control policial y judicial riguroso.
Un oficial del Servicio Penitenciario Federal colocará el dispositivo en el tobillo de la expresidenta y le explicará su funcionamiento. La tobillera (Unidad Transmisora) se vincula por línea fija y/o celular a una Unidad Domiciliaria instalada en su departamento de Monserrat. Ambas no pueden separarse más de cinco metros: al superarse esa distancia, se activa una alarma en el centro de monitoreo del Ministerio de Seguridad.
El dispositivo cuenta con cuatro sensores que detectan el contacto con la piel y el estado del circuito de cierre; envía señales periódicas que confirman uso y geolocalización en tiempo real. Si la tobillera se quita o pierde la conexión con la base, el sistema notifica de inmediato a las autoridades, capaces de ordenar una intervención policial en cuestión de segundos.
Como parte de las condiciones, solo podrán ingresar a la vivienda familiares, abogados, médicos y custodios previamente autorizados, y la expresidenta deberá evitar conductas que perturben el orden del vecindario. El Tribunal advirtió que cualquier incumplimiento derivará en la revocación del beneficio y su traslado a una cárcel federal.





