Con el nuevo Estatuto, la Policía Federal deja atrás el modelo tradicional y se convierte en una fuerza de investigación federal al nivel de las mejores del mundo.
Ahora estará dedicada exclusivamente a investigar delitos federales complejos:
narcotráfico, corrupción, terrorismo y crimen organizado.
Además habrá un sistema de ingreso como el del FBI:
universitarios graduados, formación moderna, tecnología de punta.
Se fortalece la inteligencia criminal, el trabajo con la Justicia y la cooperación internacional.
MENOS ESTRUCTURA BUROCRATICA, MAS RESULTADOS.
Una Policía más ágil, más profesional y preparada para los desafíos del siglo XXI.
Este es un reconocimiento a quienes sirven con honor.
Y una señal clara el Estado está recuperando su capacidad para garantizar la seguridad y el orden.
Esta no es una reforma más.
Es el principio del fin para los delincuentes y para el Estado elefantiásico.
Esto es la reconstrucción de la Argentina.





