Lo que nació como un complemento “hasta diciembre” ahora podría convertirse en parte del esquema salarial del año próximo. El gobernador dijo que los $50.000 mensuales en Chachos “seguramente” continuarán después del 31 de diciembre.
Lo que hasta hace poco tenía fecha de vencimiento, ahora parece tener futuro.
Ricardo Quintela confirmó que el bono de $50.000 mensuales en Chachos, destinado a trabajadores estatales y beneficiarios de programas provinciales, podría continuar durante 2027.
“Es un bono hasta el 31 de diciembre en principio y puede continuar, seguramente va a continuar en los meses subsiguientes”, sostuvo el gobernador.
La frase abre una pregunta inevitable: ¿un bono transitorio se está convirtiendo en una nueva forma permanente de complementar los salarios?
Quintela defendió nuevamente a Los Chachos y aseguró que tienen respaldo y circulación dentro de la provincia. También destacó la recomposición salarial promedio del 13% y sostuvo que el instrumento permite sostener el consumo riojano.
Pero hay un punto que todavía deberá demostrar la realidad económica: cuánto de esos bonos efectivamente circula, cuánto termina siendo aceptado por los comercios y cuál es el costo final para las cuentas públicas.
Porque una cosa es anunciar un bono hasta diciembre y otra muy distinta es sostenerlo durante 2027.
QUINTELA TAMBIÉN MIRA A 2027
Mientras define qué hacer con Los Chachos, Quintela volvió a meterse en la interna nacional del peronismo.
El gobernador respaldó la utilización de las PASO para definir candidaturas presidenciales y aseguró que existen “cuatro o cinco” dirigentes justicialistas con posibilidades de competir.
Sobre una eventual candidatura propia, volvió a evitar una definición concreta.
Por ahora, entonces, Quintela no confirma que quiera ser candidato, pero tampoco se baja de la pelea nacional.
LA PREGUNTA QUE QUEDA SOBRE LA MESA
Si Los Chachos fueron planteados como una solución transitoria, ¿por qué ahora el propio Gobierno provincial ya da por probable que continúen durante 2027?
La respuesta política puede esperar.
La económica, no tanto.





