[Corresponsal en Capital Federal – Riojalandia]
En un encuentro que mezcló estrategia comunicacional con emotividad, el presidente Javier Milei recibió en Casa Rosada a Pedrito, el niño de 10 años que se volvió viral por su fervoroso apoyo a las ideas libertarias. El mandatario no solo compartió un momento distendido con el pequeño influencer, sino que aprovechó la ocasión para lanzar una nueva promesa sobre el futuro del país: “Se vienen diez años gloriosos”.
El niño libertario, que ya había causado revuelo por sus intervenciones desinhibidas en televisión, no dudó en preguntarle de frente a Milei por qué evitó saludar a la vicepresidenta Victoria Villarruel y al jefe de Gobierno porteño Jorge Macri durante el Tedeum del 25 de mayo. Lejos de evadir la cuestión, el mandatario respondió con una frase lapidaria: “Roma no paga traidores”, dejando al descubierto la creciente tensión interna dentro del oficialismo.
Acompañado por el periodista Robertito Funes, Milei también reafirmó su visión optimista del rumbo económico: “Argentina en 30 años va a ser una de las principales potencias del mundo, y dos tercios de esa mejora se verán en los primeros diez años”.
El encuentro tuvo un cierre simbólico en el emblemático balcón de la Casa Rosada, donde Pedrito posó con la ya icónica motosierra presidencial y recibió como obsequio dos libros firmados por el propio jefe de Estado.
Aunque el acto estuvo teñido de ternura y marketing político, en los pasillos del poder no pasó desapercibido el uso de una figura infantil para reforzar el relato oficialista en tiempos de ajuste y tensiones internas. Desde Riojalandia, seguimos de cerca la agenda presidencial y su impacto en el interior del país.





