El gobernador Rolando Figueroa firmó en Buenos Aires dos acuerdos históricos de financiamiento por 300 millones de dólares con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo para ejecutar obras estratégicas en toda la provincia de Neuquén.
La firma se realizó junto al ministro de Economía Luis Caputo y el ministro del Interior Diego Santilli, en un movimiento que deja una señal política contundente: Nación abre la billetera para las provincias que muestran gestión, planificación y capacidad de ejecución.
Mientras muchas provincias siguen reclamando fondos entre discursos épicos y estructuras estatales gigantescas, Neuquén logró cerrar financiamiento internacional para rutas, agua, cloacas, electricidad, urbanización y desarrollo turístico.
Entre las obras más importantes aparecen la pavimentación de rutas clave hacia Villa Traful, Villa Meliquina y Manzano Amargo, además de infraestructura urbana, loteos con servicios y mejoras viales en distintas localidades neuquinas.
El paquete también contempla inversiones en turismo, espacios públicos, movilidad urbana, centros de salud y fortalecimiento del sistema provincial de manejo del fuego, con una apuesta clara a transformar infraestructura en crecimiento económico real.
“Neuquén es uno de los pilares más importantes del país”, afirmó Caputo, dejando en evidencia el peso estratégico que ganó la provincia gracias a Vaca Muerta y a una administración que hoy logra respaldo financiero internacional.
La contracara vuelve a repetirse en gran parte del interior argentino: provincias con crisis fiscales permanentes, escasa inversión privada y gobiernos que todavía no logran generar confianza suficiente para atraer capitales de esta magnitud.




