Sábado 24 de mayo de 2025 | La Rioja, Argentina | Riojalandia
Claudia Contreras, secretaria general de APROSLAR, lanzó una advertencia urgente: el sistema de salud público en La Rioja está colapsando, arrastrando décadas de abandono, precarización y falta de políticas de reconocimiento hacia quienes lo sostienen: los trabajadores y profesionales sanitarios.
Uno de los ejes más críticos del reclamo es la pérdida del adicional por antigüedad, un beneficio salarial que fue reducido drásticamente en los años 90 —pasando del 2% al 0,5%— y que recién en 2021 fue llevado al 1%, sin ningún tipo de retroactividad. Esto significa que profesionales con más de 30 años en el sistema cobran sumas que no reflejan su trayectoria ni su aporte al servicio público.
Frente a esta injusticia, APROSLAR propone la creación de una caja compensatoria provincial, que permita amortiguar la pérdida histórica y generar un esquema previsional digno. Mientras tanto, en provincias vecinas, los salarios y beneficios son significativamente más elevados, lo que genera un éxodo silencioso de médicos hacia el sector privado o hacia otras jurisdicciones.
Vaciamiento del sistema público: hospitales sin médicos, especialidades sin cobertura.
Contreras denunció además un proceso de vaciamiento estructural: médicos que se retiran anticipadamente, especialidades críticas sin cobertura (como pediatría, cirugía cardiovascular o neumonología) y hospitales que funcionan a media máquina o directamente colapsan, especialmente en el interior provincial.
La funcionaria sindical fue contundente: “No hay decisión política de priorizar la salud pública. Mientras tanto, algunos funcionarios derivan a sus familias a clínicas privadas o incluso a centros médicos fuera de la provincia. Eso habla del desprecio por el sistema que deberían proteger”.
La salud pública no colapsa de un día para el otro: se deja caer cuando el Gobierno Provincial abandona a su gente, y se agrava cuando se castiga a quienes sostienen el sistema con décadas de servicio.
Mientras el gobierno de Quintela destina millones a propaganda, eventos, fiestas y campañas políticas, no hay fondos para garantizar que un médico con 30 años de experiencia cobre lo que merece. ¿Qué clase de provincia puede construirse si ni siquiera se cuida a quienes salvan vidas?
La situación es crítica, el reclamo es justo y el tiempo se agota. La salud no puede seguir siendo un lujo para pocos.





