domingo, julio 5, 2026
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Guernica marca el camino: verdulería ofrece precios imbatibles y vecinos madrugan para comprar barato

Redacción especial de Riojalandia, corresponsalía Buenos Aires.

 En la ciudad bonaerense de Guernica, partido de Presidente Perón, una verdulería logró lo que muchos consideran un verdadero acto de solidaridad y sentido común comercial. Cada sábado, desde las primeras horas de la madrugada, cientos de vecinos forman largas filas frente al local “La Nueva Luna”, atraídos por precios imposibles de encontrar en otro lugar.

El fenómeno fue documentado en un informe de Telenoche (El Trece), donde se observan cuadras de personas esperando desde las 3 o 5 de la mañana, provistos de carritos, valijas y bolsas de supermercado, con un solo objetivo: abastecerse con frutas y verduras a precios que sorprenden.

La clave, según explicó uno de los responsables del comercio, está en la venta directa del productor al consumidor, sin intermediarios ni sobreprecios. “Somos productores, por eso está todo tan barato. La fruta sube al camión y el camión viene directo para acá”, explicó. La diferencia es abismal: mientras en el Mercado Central una bolsa de papa cuesta $3.500, en “La Nueva Luna” se consigue a solo $500 por 20 kilos. También ofrecen dos kilos de tomate a $100 y morrones a $100 el kilo.

La estrategia de los dueños es clara: poca ganancia individual, mucho volumen de venta, y un compromiso explícito con el bolsillo popular. “La idea es no quedarnos con tanta ganancia, sino armar a la gente”, explicó el comerciante.

Los vecinos, muchos de los cuales llegan desde localidades cercanas como Glew, se enteran de las promociones a través de publicaciones en redes sociales. “Me enteré anoche por Facebook y vine en colectivo a las 5.30. Vale la pena”, dijo una mujer con su carrito cargado.


Reflexión final: ¿Y si en La Rioja imitamos esta idea?
Lo que sucede en Guernica no es solo una historia de precios bajos; es una muestra concreta de cómo el comercio local, cuando se organiza con visión y sensibilidad, puede convertirse en un agente transformador. En La Rioja, donde la inflación también castiga a diario a las familias, iniciativas similares podrían marcar una gran diferencia.

Apoyar a los productores locales, eliminar intermediarios y promover ferias barriales con precios accesibles no solo es viable, sino necesario. La experiencia de “La Nueva Luna” demuestra que cuando hay voluntad, creatividad y compromiso social, los resultados son inmediatos. Tal vez sea hora de replicar este modelo solidario también en nuestra provincia.

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