Sin debate, a libro cerrado y de espaldas a la oposición, el bloque oficialista aprobó sobre tablas la contribución extraordinaria a las empresas. La bancada de La Libertad Avanza jamás recibió la propuesta para estudiarla. ¿Quién controlará el destino de los fondos y cuáles son, verdaderamente, los comedores beneficiados? Las dudas crecen al compás de los millones que sí manda Nación.
LA RIOJA. — La maquinaria legislativa del quintelismo volvió a demostrar este jueves que el consenso y la transparencia institucional no forman parte de su diccionario político. Con una maniobra exprés y atropellando los tiempos legislativos, la Cámara de Diputados sancionó la contribución extraordinaria destinada a las grandes empresas de la provincia, bajo el pretexto de asistir a los comedores escolares ante los recortes nacionales que el propio relato oficial exagera.
Sin embargo, el trasfondo de la sesión dejó al descubierto un modus operandi tan cuestionable como alarmante: el bloque del quintelismo jamás presentó ni giró la propuesta al bloque de La Libertad Avanza.
A las apuradas y sin permitir el estudio del proyecto
La falta de debate democrático fue la nota dominante de la jornada. Los legisladores oficialistas no otorgaron ni un minuto de margen para que la oposición pudiera analizar la letra chica de una iniciativa de alto impacto fiscal. Con la excusa de una supuesta emergencia, el proyecto se impuso sobre tablas, impidiendo cualquier revisión seria, cruce de datos o proyección del verdadero impacto económico que tendrá sobre el sector privado.
Lejos de buscar un entendimiento multisectorial frente a una problemática tan sensible como la alimentaria, el oficialismo prefirió utilizar una apisonadora legislativa para evitar la luz pública sobre los puntos más oscuros de la ley.
¿Dónde van los fondos y quién controla?
La aprobación a libro cerrado encendió todas las alarmas en torno a la rendición de cuentas. Ante la imposición de este nuevo tributo excepcional que pesará sobre las empresas locales, surgen interrogantes fundamentales que el quintelismo evita responder:
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¿Cuáles son los comedores beneficiados? Hasta el momento, el Gobierno provincial no ha presentado un listado oficial, transparente y auditable de los 245 establecimientos que supuestamente recibirán la asistencia, dejando abierta la sospecha de un manejo discrecional y clientelar de los recursos.
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¿Quién controla esos importes? Con antecedentes provinciales donde la opacidad en el manejo de partidas presupuestarias es moneda corriente, la creación de este fondo especial sin mecanismos claros de control externo o participación opositora constituye un cheque en blanco para el Ejecutivo.
La contradicción insostenible: los millones que sí llegan
El atropello legislativo cobra una dimensión aún más grave al contrastarlo con los datos duros de la economía provincial. Mientras el bloque justicialista vapulea al sector privado con un nuevo «hachazo» impositivo bajo la coartada de la falta de recursos, los informes oficiales del sitio Presupuesto Abierto de la Nación confirman que el Gobierno Nacional envió un total de $2.324 millones de pesos destinados específicamente a los comedores escolares de La Rioja.
La negativa a consensuar la norma, la ocultación del destino real de los fondos y la negativa a mostrar las cuentas claras frente a los envíos nacionales desnudan una jugada política: fabricar un enemigo externo para camuflar la voracidad fiscal y la impericia en la gestión de los recursos públicos.





