Durante su paso por el programa Dos Tipos Audaces en Riojalandia, el médico veterinario y presidente de la Fundación Rescate de Autóctonos La Rioja, Juan Manuel Luque, analizó la controversia nacional generada tras el video en el que el intendente capitalino, Armando Molina, enseña a un niño a aplastarle la cabeza a las víboras con un bastón. El especialista advirtió que esa conducta infringe la Ley de Protección de Fauna, contradice a las propias secretarías de Ambiente estatales y constituye la principal causa de mordeduras.
En una entrevista emitida en el programa Dos Tipos Audaces, conducido por Marcelo Luna a través de Riojalandia, el médico veterinario Juan Manuel Luque, presidente de la Fundación Rescate de Autóctonos La Rioja salió al cruce de la desinformación oficial luego de que se viralizara un video del intendente de la Capital, Armando Molina, explicándole a un niño que ante la aparición de una víbora «mala» hay que salir con un bastón y aplastarla.
El debate cobró repercusión nacional cuando el reconocido divulgador científico y ambiental Víctor Fratto cuestionó públicamente al jefe comunal riojano por la forma de comunicar a su comunidad sobre el trato hacia la fauna silvestre, poniendo como contraejemplo el trabajo de conservación y reubicación segura que realiza desde hace años la Fundación Rescate de Autóctonos en la provincia.
Al respecto, el doctor Luque agradeció el respaldo de Fratto y desarmó punto por punto los errores conceptuales y legales del mensaje municipal:
- No existen serpientes «buenas o malas»: El especialista explicó que en la naturaleza solo existen serpientes venenosas y no venenosas —es decir, de importancia médica o sin importancia médica—, ya que estos animales carecen de maldad y únicamente muerden para alimentarse o defenderse cuando se sienten atacados.
- Violación a la ley y contradicción estatal: Remarcó que el debate sobre matar o no matar «no es una cuestión de criterios, sino de lo que es correcto e incorrecto», subrayando que eliminar fauna silvestre y autóctona va en contra de la Ley de Protección de Fauna. Asimismo, expuso la incoherencia de que un funcionario promueva estas prácticas cuando tanto en la órbita municipal como provincial existen secretarías de Ambiente creadas formalmente para proteger la fauna.
- El verdadero peligro frente a los niños: Luque alertó sobre la irresponsabilidad de transmitir ese mensaje en presencia de menores. Explicó que las estadísticas de mordeduras de serpientes son bajas, pero que la mayoría de los accidentes ocurren por negligencia humana en dos situaciones precisas: cuando se intenta manipularlas sin motivo o cuando se intenta matarlas.
- Cómo actuar ante un hallazgo: En ambientes naturales como el monte, la única indicación es mantener distancia, observarla y dejarla seguir su camino. En caso de hallar un ejemplar dentro de una vivienda, pidió no intentar agarrarla, no meterla en botellas ni atacarla; en su lugar, recomendó alejarse, tomarle una foto con el celular y comunicarse a través de las redes sociales con la Fundación Rescate de Autóctonos La Rioja para identificar la especie y coordinar su retiro seguro.
- Rol ecológico y animales incomprendidos: Finalmente, destacó que las serpientes cumplen una función ecosistémica insustituible en el control biológico de plagas y de otras serpientes. En esa línea, señaló que el eje de la fundación es educar —«en un rescate salvás una vida, pero educando salvás cientos de vidas» — y reivindicar a los animales culturalmente estigmatizados y masacrados por ignorancia, como comadrejas (zarigüeyas), lagartos, sapos, ranas y lechuzas, promoviendo además la forestación con flora autóctona.
El avance del crecimiento urbano sobre el monte riojano multiplica el contacto cotidiano de los vecinos con especies autóctonas desplazadas de su hábitat natural. Frente a esta realidad, la falta de campañas oficiales de educación ambiental deja el terreno librado al trabajo voluntario y profesional de organizaciones civiles que operan a pulmón para asistir a la comunidad y preservar la biodiversidad local.
El episodio protagonizado por el intendente Armando Molina retrata con crudeza la improvisación comunicacional y el desconocimiento normativo que impera en la gestión local. Mientras el Estado municipal y provincial sostiene costosas estructuras burocráticas y secretarías de Ambiente en los papeles, el propio titular del Ejecutivo capitalino utiliza las redes para enseñar a un niño a infringir la ley de protección de fauna e incentivar una conducta temeraria que multiplica el riesgo de sufrir una mordedura grave. Tuvo que ser un divulgador nacional y una fundación independiente quienes salieran a corregir la negligencia oficial y a brindar información científica para cuidar tanto la salud de los riojanos como el equilibrio del ecosistema.
Tras la entrevista, el equipo periodístico y el titular de la fundación acordaron realizar visitas periódicas al estudio para profundizar la educación ambiental de los vecinos, recordando que ante cualquier aparición de fauna silvestre los ciudadanos pueden contactar directamente a la Fundación Rescate de Autóctonos La Rioja a través de todas sus redes sociales.




