El director ejecutivo de PAMI en La Rioja, Amado Omar Menem, decidió responder sin filtro a las acusaciones que circularon en medios y redes sociales sobre una supuesta falta de entrega de medicamentos inmunosupresores.
Y lo hizo con un mensaje durísimo.
“Una vez más me veo en la necesidad de salir a comunicar la verdad sobre distintas publicaciones hechas por los sicarios de la prensa kirchnerista de La Rioja”, disparó Menem, dejando en claro que considera las denuncias parte de una maniobra política contra la gestión nacional dentro del organismo.
El eje de la polémica gira en torno al caso de una afiliada expuesto públicamente por sectores opositores, donde se acusaba a PAMI de incumplir una orden judicial vinculada a la entrega de medicación sensible.

Sin embargo, desde el organismo aseguran que la situación está lejos de ser como se intentó instalar.
Según explicó Menem, los medicamentos inmunosupresores se entregan bajo protocolos y controles médicos estrictos que deben cumplirse obligatoriamente antes de autorizar la dispensa. Y en este caso puntual —afirmó— la afiliada todavía no habría completado toda la documentación y estudios requeridos.
En otras palabras: desde PAMI sostienen que no hubo negativa arbitraria, sino un proceso administrativo y médico que aún no estaba terminado.
Pero quizás la frase que más resonó puertas adentro de PAMI fue otra:
“No vamos a permitir patoterismo en contra de nuestro organismo ni en contra de nuestros empleados”.
En el entorno de la conducción local aseguran que existe un clima creciente de presión política y mediática cada vez que el organismo endurece controles, auditorías o revisiones administrativas vinculadas a prestaciones sensibles y medicamentos de alto costo.
Y ahí aparece un tema incómodo que nadie quiere discutir demasiado: durante años, distintos organismos nacionales fueron manejados con escasos controles internos, discrecionalidad y fuerte utilización política. La actual gestión asegura que eso cambió y que ahora cada expediente debe ajustarse a normas médicas y administrativas concretas.
Lo concreto es que Menem eligió no quedarse callado y salió a defender públicamente la gestión local de PAMI con un mensaje frontal, sin tonos diplomáticos y apuntando directamente contra sectores del kirchnerismo riojano.
En una provincia donde la política suele moverse más rápido que los expedientes, el conflicto recién empieza.




