En medio de una nueva ola de operaciones políticas y titulares diseñados para sembrar pánico, volvió el clásico argentino: instalar miedo antes que informar. Esta vez, con el costo del gas como excusa perfecta para intoxicar redes sociales, grupos de WhatsApp y portales militantes.
Pero los datos concretos dicen otra cosa.
Lo votado en Diputados establece claramente que los hogares con ingresos menores a tres canastas básicas del INDEC —hoy equivalentes a menos de $4.400.000— continuarán pagando el gas con subsidios, tal como ocurre actualmente.
Sí, leíste bien: seguirán subsidiados.
Además, la normativa también mantiene los beneficios para sectores protegidos y vulnerables, entre ellos:
- Hogares registrados en el RENABAP con Certificado de Vivienda Familiar.
- Veteranos de Malvinas con pensión vitalicia.
- Familias con integrantes que posean Certificado Único de Discapacidad (CUD).
Sin embargo, mientras el texto legislativo es explícito, la desinformación corre a velocidad turbo.
Otra vez aparecieron los profetas del caos anunciando que “todos van a pagar fortunas”, “se terminan los subsidios” y “el ajuste lo paga la gente”. El mismo libreto gastado de siempre: exageración, manipulación emocional y cero lectura del proyecto real.
La estrategia es simple: generar bronca antes que comprensión.
Porque en Argentina el negocio político de algunos sectores no pasa por informar, sino por mantener a la sociedad permanentemente asustada, confundida y reaccionando emocionalmente. El problema es que cuando la mentira se viraliza más rápido que los datos, la discusión pública se convierte en un circo de slogans.
Y mientras tanto, millones de personas terminan creyendo cadenas falsas armadas con más militancia que información.
La discusión energética es seria. Requiere números, contexto y responsabilidad. No titulares apocalípticos hechos para juntar clics o sostener relatos partidarios.
La realidad, al menos por ahora, es bastante más concreta que el show del miedo:
los subsidios para amplios sectores continúan vigentes.
Pero claro… eso vende menos que el desastre inventado.
Fernando Barrios – Director de Riojalandia




