Gabriela Romero, coordinadora del Observatorio Vial de Seguridad Vial, confirmó que entre el 1 de enero y el 20 de mayo de 2025 se registraron 1.600 siniestros viales en toda la provincia de La Rioja. De ese total, el 50% corresponde a incidentes con daños materiales, el 40% a hechos con lesiones leves y el 10% restante a siniestros graves, incluyendo los fatales. Hasta la fecha, se contabilizan 20 accidentes mortales que dejaron un saldo de 23 víctimas fatales.
Romero destacó que uno de los hechos más trágicos del año fue un accidente con cuatro muertes en un solo evento, un caso inusual por su magnitud. Además, subrayó que el perfil predominante de las víctimas fatales es el de varones jóvenes: 20 de las 23 personas fallecidas eran hombres. Según el desglose por edades, 9 víctimas tenían entre 15 y 35 años, 5 entre 36 y 50, y otras 9 superaban los 51 años.
En cuanto a los vehículos involucrados, la motocicleta continúa siendo el medio más riesgoso: 12 de las personas fallecidas se trasladaban en moto, ya sea como conductores o acompañantes. El resto de las víctimas incluye 5 automovilistas, 2 ciclistas, 1 peatón y 3 acompañantes.
La funcionaria remarcó que, pese a los esfuerzos en educación, controles y campañas de concientización, muchos siniestros podrían haberse evitado. Entre las principales causas figuran el consumo de alcohol, el uso del celular al volante, el exceso de velocidad y el incumplimiento de normas de tránsito. “Las multas por alcoholemia superan los 700 mil pesos, pero seguimos detectando reincidencias. “No se trata solo de castigar, sino de comprender que el alcohol compromete seriamente la capacidad de conducir”, sostuvo Romero.
Por último, señaló que 14 de los 23 fallecimientos se produjeron en zonas urbanas y los otros 9 en áreas rurales, lo que demuestra que el riesgo no se limita a rutas o caminos alejados, sino que también está presente en calles y avenidas de la ciudad.





