Banco Rioja bajo la lupa: ¿crédito para los riojanos o una deuda que no deja de crecer?
La comparación con Banco Nación expuso diferencias de hasta 22 puntos porcentuales en la Tasa Nominal Anual. Además, una consulta al simulador de la entidad provincial mostró un 69% frente al 56% anunciado. El economista José Nicolás Casas advirtió que el costo del crédito y la morosidad revelan una crisis que no puede explicarse solamente por el comportamiento de los deudores.
La discusión sobre el endeudamiento de las familias riojanas sumó un nuevo capítulo durante la visita del economista José Nicolás Casas, licenciado en Economía y magíster en Economía Aplicada, a los estudios de RiojaLandia. En una entrevista con Marcelo Luna y Héctor Uriarte, en el programa «DOS TIPOS AUDACES», el especialista puso bajo la lupa las condiciones del crédito provincial y planteó interrogantes sobre las tasas, la refinanciación y el funcionamiento de Banco Rioja.
El dato que atravesó el análisis fue la comparación con Banco Nación. Según las cifras presentadas durante el programa, una línea de crédito de Banco Rioja exhibía hacia fines de agosto una Tasa Nominal Anual (TNA) del 78%. Tras las medidas anunciadas por el Gobierno provincial, esa referencia habría descendido al 56%.
La diferencia representa una reducción de 22 puntos porcentuales. Pero también deja una pregunta incómoda: ¿qué costo soportaron los trabajadores que tomaron esos préstamos antes de la baja?
De una tasa del 78% a otra del 56%: el costo de la diferencia
La comparación no es un detalle técnico. En un contexto de salarios deteriorados y familias que recurren al crédito para cubrir gastos cotidianos, una tasa considerablemente más alta puede transformar una refinanciación en una deuda difícil de cancelar.
Casas cuestionó que el banco provincial haya aplicado condiciones que, según su exposición, resultaban sustancialmente más elevadas que las utilizadas como referencia por Banco Nación. El economista también puso en duda la lógica de castigar con costos financieros elevados a empleados públicos que, al mismo tiempo, sostienen buena parte de los depósitos y de la actividad de la entidad.
La pregunta central no es solamente cuánto bajó la tasa, sino cuánto pagaron los riojanos mientras estuvo arriba.
El simulador mostró 69%: una diferencia que Banco Rioja debe explicar
El momento más comprometedor de la entrevista llegó cuando Casas consultó herramientas del propio banco.
Mientras la información exhibida durante el programa señalaba una TNA del 56%, el especialista aseguró que una simulación bajo condiciones comparables mostraba una TNA del 69%.
Son 13 puntos porcentuales de diferencia.
Si ambos porcentajes corresponden al mismo producto, plazo y modalidad, la discrepancia requiere una explicación oficial. No alcanza con anunciar una reducción si el potencial tomador de crédito encuentra otro número al momento de simular.
La diferencia no permite afirmar, por sí sola, que Banco Rioja cobre efectivamente el 69% a todos sus clientes. Pero sí plantea un problema concreto de transparencia, información y previsibilidad.
¿Qué tasa se está aplicando realmente? ¿Qué condiciones debe cumplir el cliente para acceder al porcentaje anunciado? ¿Por qué el simulador muestra otro resultado?
Morosidad: el problema no termina en el deudor
Durante la entrevista también se analizaron los niveles de morosidad en la provincia. Según los datos presentados, la morosidad total en La Rioja alcanza el 25,72%, considerando obligaciones con entidades financieras y no financieras. En Capital, el indicador se ubicaría alrededor del 27,6%.
Casas explicó que el fenómeno es multicausal: bajos ingresos, dependencia del empleo público, dificultades de educación financiera y un mayor acceso al crédito.
El especialista también mencionó una morosidad cercana al 13,7% en el segmento de entidades financieras, por encima del promedio nacional que ubicó alrededor del 12%.
El diagnóstico obliga a mirar más allá de la conducta individual. Cuando una economía depende fuertemente del empleo estatal, los salarios pierden poder adquisitivo y las familias recurren al crédito para sostener su consumo, el costo financiero puede convertirse en un factor que profundiza el problema.
La estabilidad nacional y la asimetría provincial
Casas señaló que la Argentina mantiene históricamente una tasa de endeudamiento relativamente baja en comparación con otros países de la región, ubicada entre el 10% y el 12% del PIB. También explicó que la baja de la inflación y una mayor previsibilidad macroeconómica comenzaron a favorecer el crecimiento de los depósitos y del acceso al crédito.
Sin embargo, advirtió que parte de la ciudadanía todavía arrastra la idea de que las deudas “se licuaban con la inflación”, una premisa que perdió sustento con la estabilización.
En ese escenario, el contraste con La Rioja resulta inevitable: mientras el sistema nacional busca recuperar previsibilidad, el sistema financiero provincial enfrenta cuestionamientos por sus tasas, sus condiciones de refinanciación y su capacidad para acompañar a los trabajadores.
El CFT: la cifra que puede cambiar toda la discusión
Otro de los puntos destacados por Casas fue la necesidad de mirar el Costo Financiero Total (CFT) y no solamente la TNA.
El CFT incorpora intereses y otros componentes asociados al crédito. Por eso, una tasa nominal que parece accesible puede terminar representando un costo mucho mayor para quien necesita financiarse.
En la información analizada durante el programa, la nueva línea de Banco Rioja presentaría un CFT considerablemente superior a la TNA.
El número que importa no es solamente el que aparece en el anuncio: es el que termina pagando el trabajador.
Un banco público que debe rendir cuentas
El análisis de Casas dejó planteada una discusión que excede la coyuntura de las tasas: ¿Qué función debe cumplir un banco de fomento provincial?
El economista cuestionó que Banco Rioja aplique costos financieros elevados a los empleados públicos mientras mantiene estructuras operativas que consideró vetustas y no desarrolla plenamente funciones esenciales, como el financiamiento hipotecario para la vivienda propia.
La crítica apunta a una contradicción de fondo: si el banco existe para promover el desarrollo provincial, su funcionamiento no debería limitarse a refinanciar deudas a costos que asfixien a quienes necesitan crédito.
La pregunta que queda sobre la mesa
La entrevista en RiojaLandia expuso una diferencia que no puede ser ignorada: 78% frente a 56% en la TNA anunciada, y 56% frente a 69% en una simulación comparable.
No se trata solamente de una discusión entre porcentajes. Se trata de determinar cuánto cuesta endeudarse en La Rioja, qué condiciones se aplican y si el sistema financiero provincial está cumpliendo con su función de acompañar a los ciudadanos.
Banco Rioja tiene la palabra: debe explicar las diferencias, transparentar sus condiciones y demostrar que el crédito provincial no se convirtió en una trampa financiera para los trabajadores.





