viernes, mayo 15, 2026

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Alerta en La Rioja: menos consumo, más subsidios y una economía que no logra reactivarse

La provincia de La Rioja registró una fuerte retracción en el consumo de energía eléctrica durante el mes de agosto, con una caída interanual del 8 %, según el último informe de la Fundación para el Desarrollo Eléctrico (FUNDELEC). El dato posiciona a la provincia como la segunda con mayor baja de demanda eléctrica a nivel nacional, solo por detrás de Chubut, que presentó una disminución del 19 %.

El descenso en La Rioja abarcó a usuarios residenciales, comerciales e industriales, superando ampliamente la media nacional, que fue del 3,7 %. En términos comparativos, la baja riojana fue 4,3 puntos porcentuales superior al promedio del país, lo que refleja un enfriamiento más pronunciado de la actividad económica y del consumo interno.

Una tendencia que preocupa

El informe de FUNDELEC señala que 16 provincias experimentaron caídas en la demanda eléctrica durante agosto. Además de Chubut y La Rioja, destacaron las reducciones en Mendoza y San Juan (-6 %), San Luis (-5 %), y Chaco, Córdoba, Jujuy, Río Negro y Santa Fe (-3 %).
En contraste, solo cinco jurisdicciones mostraron incrementos: Santa Cruz (14 %), Misiones y Neuquén (2 %), y Corrientes y Salta (1 %).

La baja en La Rioja genera alarma en el sector energético y productivo, ya que el consumo eléctrico suele ser un indicador directo del nivel de actividad económica.
Fuentes del sector señalan que la caída responde a una combinación de factores macroeconómicos, restricciones de inversión, y una disminución en la actividad comercial e industrial, agravada por la pérdida de poder adquisitivo de los hogares.

Subsidios que alivian, pero no reactivan

A pesar de la caída general del consumo, La Rioja mantiene uno de los esquemas de subsidios energéticos más amplios del país.
Se estima que el 75 % de los usuarios residenciales —alrededor de 116.000 hogares— recibe asistencia estatal para reducir el costo de sus facturas.
El gasto mensual provincial destinado a este beneficio oscila entre $2.100 y $3.900 millones, lo que convierte a la tarifa riojana en una de las más bajas del país en las categorías N2 y N3.

Sin embargo, estos subsidios no alcanzan a los sectores industriales y comerciales, que también muestran una fuerte retracción en el consumo. Según empresarios consultados, muchas pymes han reducido su producción o limitado horarios de funcionamiento para contener gastos.

Mirando hacia el verano: riesgo de tensión en el sistema

Con la llegada de las altas temperaturas, se prevé un aumento estacional de la demanda eléctrica. Especialistas advierten que esto podría poner a prueba la estabilidad del sistema energético provincial, especialmente si persiste el alto nivel de subsidios y la falta de inversión en infraestructura.

“La baja actual refleja una economía frenada. Si el consumo repunta en verano sin mejoras en la red, podríamos tener problemas de abastecimiento y de financiamiento del sistema”, advirtió un analista del sector.

La caída del 8 % en el consumo eléctrico en La Rioja deja un mensaje claro: la provincia está consumiendo menos energía porque está produciendo y moviéndose menos.
Aunque los subsidios logran amortiguar el impacto en los hogares, el problema de fondo persiste: una economía debilitada, un aparato productivo en retroceso y una dependencia creciente del gasto público.

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