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Capital bajo la lupa: el «milagro» libertario y el regalo de Armando Molina al voto bronca

La Rioja – 05/08/2025

Mientras Armando Molina intenta convencer con obras de cartón pintado y un ejército de funcionarios que no pisan la calle, La Libertad Avanza se frota las manos con una elección que podría cambiar el mapa político riojano.


En la Capital, ese escenario donde todo se amplifica y nada se perdona, el peronismo riojano enfrenta una de sus pesadillas más temidas: perder terreno por culpa de su propia tropa. Y no es Milei, ni Menem, ni siquiera la motosierra lo que más preocupa al oficialismo, sino la gestión de Armando Molina, intendente de la ciudad, que por momentos parece más un activo opositor que un aliado del PJ.

Porque, seamos honestos: si la elección fuera un reality, Molina ya estaría nominado por «mala gestión» y «falta de conexión con la realidad». Calles detonadas, iluminación que funciona como un juego de azar y un gabinete municipal que vive en modo selfie son parte del combo que La Libertad Avanza está aprovechando con una sonrisa de oreja a oreja.

En octubre se renuevan ocho bancas de diputados provinciales en Capital, y los libertarios ya sueñan con meter entre cuatro y cinco. Ambicioso, sí. ¿Descabellado? No tanto, si uno mira el nivel de hartazgo que se respira en cada esquina.

La oposición no construyó la bronca. Se la regalaron.

Según las fuentes políticas, el «funcionariato molinista» ha hecho más por la campaña libertaria que los propios libertarios, al punto de convertir la ineficacia municipal en la mejor publicidad opositora. La gestión Molina parece estar atrapada entre anuncios de obras recicladas, inauguraciones de carteles y promesas de futuro que, spoiler alert, no llegan.

Y mientras tanto, la LLA capitaliza el descontento como quien pesca en una pecera. La narrativa del cambio, el enojo con «la casta» y la falta de resultados visibles en los barrios posicionan al espacio libertario como una opción cada vez más competitiva. Porque cuando el oficialismo se desconecta de la calle, la calle empieza a hablar por sí sola.


Capital: donde se juega todo

Este octubre, el voto en Capital no será solo una elección legislativa. Será, en gran medida, un juicio político en las urnas a la gestión de Armando Molina. Si el peronismo pierde la mayoría, se rompe el blindaje institucional que disfrutó durante décadas y comienza otro partido, con otras reglas y otros protagonistas.

La pregunta ya no es si puede ganar la oposición, sino cuánto más puede perder el oficialismo si sigue mirando para otro lado mientras la realidad se desmorona entre bache y baldío.

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