La presentación de listas para las elecciones legislativas de octubre volvió a encender la polémica en La Rioja. Distintos sectores cuestionaron a intendentes y concejales que, pese a tener mandatos vigentes hasta 2027, decidieron presentarse para otros cargos, lo que fue calificado como una “defraudación al electorado”.
La práctica, lejos de ser aislada, se repite en varios departamentos de la provincia y se suma al caso de legisladores que buscan prolongar su permanencia en el poder con un tercer, cuarto e incluso séptimo mandato consecutivo.
Para la ciudadanía, esta dinámica refleja una lógica política centrada más en asegurar espacios de poder que en cumplir con las responsabilidades para las que fueron votados. “La prioridad no parece ser la gestión, sino garantizarse los próximos cuatro años de privilegios”, señalaron desde distintos espacios opositores.
La presentación masiva de listas en los municipios riojanos expone además la feroz disputa interna por los cargos, en un contexto en el que crece el malestar social ante la falta de respuestas a problemas concretos como la inseguridad, el desempleo y el deterioro económico.
Con este escenario, las elecciones de octubre no solo pondrán en juego bancas y mayorías legislativas, sino también la credibilidad de una dirigencia política acusada de darle la espalda a los compromisos asumidos con los votantes.



