Karina Milei delegó en Martín y “Lule” Menem la construcción política del interior. La Rioja tendrá más delegados que la mayoría de las provincias en el futuro Congreso Nacional de La Libertad Avanza. Mientras tanto, Santiago Caputo busca ordenar a las “Fuerzas del Cielo” para ganar presencia territorial.
El 2026 arrancó con una decisión estratégica tomada en la cima del poder libertario: pasar del fenómeno electoral a una estructura política permanente. Con ese objetivo, Karina Milei activó el diseño del partido nacional de La Libertad Avanza y colocó a La Rioja en el centro del tablero, otorgándole a Martín Menem y a Eduardo “Lule” Menem el control del armado en el interior del país.
La jugada no es menor. Según fuentes de la Casa Rosada, la Secretaria General de la Presidencia trabaja en la convocatoria a una mesa nacional que desembocará en la creación de un Congreso Nacional libertario, una instancia clave para institucionalizar el espacio y ordenar la estrategia rumbo a 2027. Para esa tarea, Karina eligió confiar en el “factor Menem”, consolidando al clan riojano como columna vertebral del proyecto.
La Rioja, distrito con privilegios políticos
El peso específico de La Rioja dentro del nuevo esquema partidario quedó reflejado en el borrador organizativo que circula en Balcarce 50. Allí se establece una clara diferencia entre provincias:
los distritos considerados “sellos fundantes” contarán con ocho delegados, mientras que el resto tendrá apenas dos representantes.
En ese grupo selecto figuran La Rioja, Buenos Aires, Santa Fe, San Juan, Córdoba y CABA. El beneficio es concreto: más votos, más poder interno y mayor capacidad de incidir en las decisiones estratégicas del partido. Para los Menem, se trata de un blindaje político frente a los nuevos aliados que se suman al espacio libertario.
El “Tour de la Gratitud” y la reelección sin disimulo
La maquinaria ya está en marcha. Karina Milei, acompañada por Martín Menem en su rol de vicepresidente partidario, lanzó el denominado “Tour de la Gratitud”, una gira nacional que funciona como excusa formal para aceitar el armado territorial.
El mensaje fue explícito y sin eufemismos:
“Iremos provincia por provincia para agradecer y desde ahora trabajamos para la reelección en 2027”.
La definición generó ruido incluso dentro del propio espacio. Algunos dirigentes admiten en voz baja que “es demasiado pronto para volver a pedirle el voto a la gente”. Sin embargo, el karinismo desestima las críticas y apuesta a una estrategia frontal: mostrar desde ahora al candidato y usar el año sin elecciones para consolidar estructura, cuadros y militancia.
Caputo y la calle: institucionalizar a las “Fuerzas del Cielo”
Mientras los Menem avanzan con el andamiaje formal, Santiago Caputo despliega su propio plan. El asesor presidencial trabaja en darle forma orgánica a la militancia digital y callejera bajo el sello de Las Fuerzas del Cielo, buscando que la batalla cultural tenga presencia real en cada provincia.
Para ello, designó referentes visibles como Agustín Romo, Nahuel Sotelo y el influencer conocido como “El Gordo Dan”. El objetivo es claro: ordenar lo espontáneo, coordinar acciones y complementar la estructura partidaria tradicional con un dispositivo de movilización permanente.
Febrero, mes clave para el mileísmo
La agenda inmediata marca dos hitos centrales.
Por un lado, Javier Milei retomará sus recorridas por el país con un esquema de dos provincias por mes, iniciando en Córdoba y Buenos Aires tras su viaje a Davos.
Por otro, a principios de febrero se realizará una cumbre nacional con representantes provinciales para definir la fecha del Congreso Nacional de La Libertad Avanza. Aunque se evaluó Córdoba como sede, todo indica que el encuentro será en la Ciudad de Buenos Aires, aprovechando la presencia de legisladores en sesiones extraordinarias.
Allí, con los Menem sentados en la cabecera, el mileísmo buscará dar el paso definitivo: dejar de ser solo un fenómeno electoral y convertirse en una fuerza política estructurada, con La Rioja como uno de sus pilares estratégicos.



