Mientras el relato oficial culpa al Gobierno nacional por la pobreza en La Rioja, los números reales dejan en evidencia otra cosa: Julio cerró con un 10,2% más de fondos en términos reales para la provincia. La plata llega. Lo que no aparece es la gestión.
Según datos oficiales, el gobierno de Ricardo Quintela recibió $96.475 millones en julio de 2025, frente a los $65.084 millones de julio del año pasado. Un salto del 48,2% nominal que, descontada la inflación, representa una suba real del 10,2%. Es decir: con Milei en la Casa Rosada, La Rioja recibió más coparticipación que con Alberto y Massa.
Dato mata relato
Mientras los funcionarios provinciales insisten en señalar a Nación por la crisis, la recaudación nacional crece sin suba de impuestos, producto de la reactivación económica y el freno al despilfarro fiscal. Lo que se cae a pedazos no es la coparticipación, sino la credibilidad del discurso quintelista.
No hay ajuste desde Nación hacia las provincias. De hecho, todas recibieron más recursos, pero en La Rioja el gobierno insiste en que no puede pagar sueldos, cumplir con médicos ni terminar obras básicas. ¿Entonces, dónde está la plata?
Fondos hay. Lo que falta es voluntad y transparencia
El aumento en la coparticipación desarma por completo la excusa de que “la Nación nos asfixia”. Con más de 96 mil millones girados solo en julio, el Gobierno provincial ya no puede esconderse detrás del fantasma del ajuste. Hay plata. Pero el hambre sigue, las escuelas se caen a pedazos y los hospitales están al borde del colapso.
Quintela y su gabinete siguen administrando la provincia como si estuvieran en emergencia permanente, mientras canalizan fondos millonarios a gastos superfluos, propaganda oficial y planes clientelares con fines electorales. La pobreza no es consecuencia del ajuste, sino de un modelo agotado que prioriza el relato antes que la producción, el asistencialismo antes que la inversión.
La Rioja no es pobre. Está saqueada.
Con esta inyección de fondos, la responsabilidad ya no se puede tercerizar. La Nación cumple. La gestión provincial, no. Cada nuevo dato sobre coparticipación deja en claro que la crisis no es financiera, es política y moral.
“La coparticipación sube. La excusa se cae. Y el modelo quintelista sigue sin poder dar respuestas, aunque la caja esté llena.”
Por FERNANDO BARRIOS -Director Riojalandia



