Funcionarios, voceros oficialistas y medios alineados al gobierno provincial salieron en masa a atacar al presidente de la Cámara de Diputados. El temor a un avance electoral de La Libertad Avanza se hace evidente en el oficialismo riojano.
La política riojana volvió a encenderse esta semana tras los duros ataques del gobernador Ricardo Quintela contra Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, luego de que este expresara su intención de postularse en su provincia natal, La Rioja.
El dirigente de La Libertad Avanza se convirtió, casi de inmediato, en blanco de una coordinada campaña de desprestigio por parte del aparato oficialista. No solo fue el propio Quintela quien salió a cuestionarlo con virulencia, sino que rápidamente funcionarios quintelistas y medios afines replicaron el discurso, sumando ataques personales y políticos.
Quintela, visiblemente molesto, ironizó en declaraciones públicas:
“¿Trajo recursos para un puente, para energía, para salud, trajo un tomógrafo? ¿Cuál es la razón para que este hombre quiera presentarse acá, para vaciar La Rioja?”.
Pero el gobernador no se quedó ahí. Redobló la apuesta al cuestionar incluso el arraigo de Menem con su provincia:
“¿Dónde vive este señor que ahora quiere presentarse?”, lanzó, para luego victimizar a su gestión diciendo:
“Resulta que los delincuentes somos nosotros, pero los que se quedaron con 850 millones de dólares de La Rioja, sin contar otras provincias, son ellos”.
¿Por qué tanto temor?
La reacción del oficialismo no pasó desapercibida. Lejos de ser un simple cruce de declaraciones, lo que se vio en las últimas horas fue un operativo político en bloque para desacreditar a Menem. La pregunta que muchos se hacen es:
¿Qué tan amenazado se siente el quintelismo ante una posible victoria de La Libertad Avanza en La Rioja?
Medios abiertamente alineados al Gobierno provincial y voceros oficialistas en redes sociales salieron casi al unísono a atacar a Menem, marcando una señal clara: la candidatura del referente libertario preocupa.
Esta reacción en cadena evidencia que el oficialismo teme perder terreno en las próximas elecciones. En un contexto de descontento social, crisis económica provincial y disputas por fondos con Nación, el avance de un espacio como La Libertad Avanza podría representar una ruptura del control político que Quintela y su entorno han mantenido durante años.
La disputa por los recursos, el telón de fondo
El enfrentamiento entre Quintela y Menem no es nuevo. Desde hace meses, ambos protagonizan una tensa disputa por los fondos coparticipables y el manejo de bienes del Estado.
Mientras el gobierno provincial acusa a Nación de «asfixiar financieramente» a La Rioja, desde el espacio libertario retrucan con denuncias de corrupción, malversación y uso político de los recursos. En ese contexto, la aparición de Menem como figura opositora competitiva desestabiliza los planes del oficialismo local.
La reacción oficialista, un búmeran político
La estrategia de atacar a Menem podría salirle cara al Gobierno riojano. Lejos de deslegitimarlo, le otorgan visibilidad y centralidad política, lo que podría fortalecer su posicionamiento electoral.
En lugar de debatir propuestas o mostrar gestión, el quintelismo se ha limitado a desacreditar, insultar y victimizarse, una fórmula que ya no seduce a un electorado cansado de los mismos nombres y las mismas promesas incumplidas.
En definitiva, la pregunta resuena fuerte en toda la provincia:
¿Tanto miedo tienen los quintelistas a que La Libertad Avanza gane las elecciones que salieron en masa a defenestrar a todos?
El tiempo lo dirá. Pero lo cierto es que el escenario político riojano cambió, y el oficialismo ya no parece tan cómodo en su trono.
POR FERNANDO BARRIOS – RIOJALANDIA



