La aprobación del Presupuesto Nacional 2026 en el Senado, con 46 votos afirmativos, desató una rápida y coordinada celebración del oficialismo, con un fuerte protagonismo riojano. El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, fue uno de los primeros en capitalizar políticamente el resultado y en dejar en claro el alineamiento total con el presidente Javier Milei.
“Presupuesto aprobado. Con @JMilei, orden y equilibrio fiscal”, escribió Menem en sus redes sociales apenas se confirmó la votación, sintetizando el eje central del programa libertario y marcando territorio dentro del esquema de poder nacional.
El mensaje no fue aislado ni espontáneo. Detrás de la sanción de la llamada “ley de leyes” hubo una intensa jornada de negociaciones en el Congreso, coordinadas por una mesa política clave integrada por la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, el diputado del PRO Diego Santilli, el subsecretario de Gestión Institucional Eduardo “Lule” Menem, y el dirigente Ignacio “Nacho” Devitt, todos mencionados por el propio Martín Menem en la publicación que selló el festejo.
Aval presidencial y señal de poder
Desde la Casa Rosada, la respuesta fue inmediata. El presidente Javier Milei replicó el mensaje del titular de Diputados y lanzó su ya característico grito político: “VIVA LA LIBERTAD CARAJO”, dejando en evidencia el respaldo total a su principal articulador legislativo.
La imagen difundida por Menem —con referentes del PRO, del gabinete nacional y del núcleo duro libertario— funcionó como una foto de poder que ratifica la consolidación del llamado “ala riojana” de La Libertad Avanza dentro del oficialismo, en un momento clave para la gobernabilidad y la proyección del programa económico de Milei hacia 2026.
Contraste con la oposición riojana
El festejo libertario contrastó con las duras críticas de los senadores riojanos de la oposición, Florencia López y Fernando Rejal, quienes durante el debate calificaron al Presupuesto como “falso” y perjudicial para La Rioja. Sin embargo, en el esquema del Gobierno nacional, el resultado final y la foto política pesan más que los cuestionamientos.
Para la Casa Rosada, la aprobación del Presupuesto no solo garantiza previsibilidad fiscal, sino que confirma a Martín Menem como una pieza central del andamiaje político del mileísmo, y a La Rioja como un actor inesperado pero decisivo en la arquitectura del poder nacional.



