LA RIOJA.– El intendente de Chilecito, Rodrigo Brizuela y Doria, encendió una bomba interna en el peronismo riojano al lanzar una de las declaraciones más duras contra la vieja estructura kirchnerista. Con un tono directo y sin matices, pidió una renovación total de la conducción nacional del justicialismo y cuestionó el argumento que durante años justificó desmanejos bajo la lógica del “mal menor”.
El jefe comunal aprovechó la reciente foto entre Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador Ricardo Quintela para marcar distancia y plantear un ultimátum: el peronismo debe reinventarse, dejar atrás los personalismos y reafirmar un compromiso absoluto con la honestidad.
“Ese ciclo político ya terminó”
Brizuela y Doria reconoció que el kirchnerismo dejó políticas relevantes, pero dejó claro que el tiempo histórico ya pasó. Y que insistir con los mismos nombres implica estancar a un movimiento que perdió capacidad de representar al conjunto.
Según el intendente, el peronismo nacional necesita un recambio profundo: “Hacen falta caras nuevas que conduzcan y redefinan el justicialismo para lo que viene”. La señal es inequívoca: no más hegemonías ni liderazgos eternos.
La frase que sacudió al peronismo: “No existe el ‘robaba pero hacía’”
El golpe más fuerte fue dirigido a una de las justificaciones más repetidas en la última década. Brizuela y Doria rechazó de plano cualquier intento de normalizar la corrupción bajo el pretexto de resultados positivos.
Aseguró que el ejercicio de la función pública exige un estándar moral mínimo y que el país no puede seguir naturalizando prácticas que socavan la credibilidad social: “Hay que hacer, pero también hay que ser honesto. No hay atenuantes”.
Con esa frase, el intendente quebró un tabú dentro del espacio: poner en cuestión un hábito discursivo que muchos dirigentes prefieren no tocar.
Un peronismo sin etiquetas: justicia social como único faro
Brizuela y Doria también se desmarcó del kirchnerismo en términos doctrinarios. Rechazó los “ismos” que, según él, deforman la identidad del justicialismo y lo encierran en lógicas facciosas que le quitan amplitud.
“Soy justicialista. No kirchnerista, ni de ningún ismo. Creo en la justicia social y en la igualdad de oportunidades”, afirmó, subrayando que el movimiento debe volver a esas bases para recuperar legitimidad.
Un mensaje que complica a Quintela
El discurso no cayó en el vacío. El gobernador Ricardo Quintela viene de un encuentro público con Cristina Kirchner y busca sostener la unidad del espacio en medio de presiones internas y tensiones con el gobierno nacional.
La declaración del intendente de Chilecito pone en agenda un reclamo que ya circulaba en privado: la necesidad de una renovación real, y no apenas cosmética, dentro del peronismo riojano y nacional.
Brizuela y Doria no solo abrió la discusión. La convirtió en un debate inevitable.



