jueves, mayo 14, 2026

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EDITORIAL | EL CIRCO KINTELISTA DE LA MISERIA

Hay cosas que indignan, y hay cosas que directamente dan vergüenza ajena. Lo que está haciendo el gobierno kintelista en plena campaña electoral entra en la segunda categoría. Porque una cosa es hacer política, y otra muy distinta es usar la necesidad de la gente como si fuera un decorado para la foto.

Los vemos:  Entregan dadivas economicas en la  RESIDENCIA OFICIAL DEL GOBERNADOR a cientos de personas,  candidatos que recorren barrios repartiendo hornitos eléctricos como si estuvieran entregando lingotes de oro. Funcionarios posando con jubilados a quienes les tiran dos mil pesos —dos mil miserables pesos— como si estuvieran salvando una vida. Camionetas oficiales cargadas con electrodomésticos “prestados” por comercios amigos o directamente propiedad de algún pariente del poder. Todo pagado con plata del pueblo, claro. Con la tuya. Con la mía.

Y como si fuera poco, ahora también se acordaron de que existen los baches. Los arreglan a las apuradas, de madrugada, con más pintura que asfalto. Colocan luminarias como si estuvieran iluminando París, cuando hace años venimos rogando por eso y nos decían que “no había presupuesto”.

Pero ojo, que el circo no termina ahí. Entregan casas con bombos y platillos, con abrazos, discursos y lágrimas de cocodrilo, cuando todos sabemos que buena parte de esas viviendas terminan en manos de punteros políticos, familiares o amigos del poder. Y los que realmente necesitan, siguen esperando.

Mientras tanto, la realidad es otra. Una provincia empobrecida. Capitales y pueblos enteros sin agua, o con agua salada que ni los animales quieren tomar. Una salud destruida, profesionales que trabajan en condiciones indignas, hospitales que parecen depósitos. Una educación en caída libre. Impuestos que asfixian. Trabajo real, cero. Producción, una palabra que solo existe en los discursos.

Y lo más grave: La Rioja está en default moral y económico. Nos gobernaron para mantenernos sumisos, dependiendo siempre de la dádiva, de la bolsita, del favorcito. Un modelo de control perfecto: empobrecer para gobernar tranquilos.

Porque al gobierno KINTELISTA no le conviene una provincia próspera. Le conviene una provincia pobre. Una provincia obediente. Una provincia que agradezca un hornito como si fuera la salida de la pobreza.

Pero basta.

Este 26 de octubre no se elige solo un gobierno. Se elige si seguimos siendo rehenes del feudo del norte o si recuperamos la dignidad.

Este 26 de octubre, no solo está en juego tu dignidad, también está en juego tu libertad… Pensalo.

Fernando Barrios – Director de Riojalandia

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