La concejal Yiyi Ceballos, de La Libertad Avanza, lo acusa de mentir y lanzar falsas acusaciones. Reclama una retractación pública y lleva el conflicto a la Justicia.
Un nuevo capítulo de tensión política sacude a La Rioja y golpea de lleno al quintelismo. La concejal capitalina Yiyi Ceballos (La Libertad Avanza) inició acciones legales contra el ministro de Gobierno Ernesto “Harry” Pérez, a quien acusa de difamación y de orquestar ataques personales mediante mentiras y operetas políticas.
El detonante de la denuncia fue una supuesta deuda de cuota alimentaria atribuida a Ceballos por parte del funcionario, acusación que la edil desmintió de manera categórica. “No voy a permitir que atenten contra mi persona ni contra la sociedad. Exijo que se retracte de sus mentiras y operetas falsas”, expresó Ceballos en un video difundido en sus redes, donde además mostró la carta documento enviada al ministro.
Un ministro envuelto en polémicas
La figura de Ernesto “Harry” Pérez no es ajena a los conflictos mediáticos ni a los choques con la oposición. Con un perfil confrontativo, el funcionario suele recurrir a la descalificación política como estrategia, pero en este caso la apuesta le podría salir cara: el asunto ya está en manos de la Justicia.
La demanda de Ceballos abre la puerta a un debate más profundo sobre el uso del poder y la comunicación oficial en el quintelismo, un espacio político cada vez más cuestionado por su estilo autoritario y por el intento de disciplinar voces críticas mediante ataques personales.
La tensión oficialismo-oposición escala a tribunales
Este enfrentamiento no es un hecho aislado: refleja la creciente polarización en la provincia, donde el oficialismo de Ricardo Quintela y sus ministros endurecen su discurso contra referentes libertarios. Lo que hasta hace poco quedaba en el terreno de las declaraciones cruzadas, ahora escala a los tribunales, marcando un precedente en la confrontación política riojana.
Ceballos, al judicializar el conflicto, busca que la Justicia ponga un límite a lo que considera difamación e impunidad política. Su planteo interpela no solo al ministro acusado, sino también al propio gobierno provincial, que deberá responder por el comportamiento de uno de sus principales referentes.
El caso Pérez no solo expone una disputa personal, sino que desnuda la fragilidad del quintelismo frente a las críticas: cuando no hay argumentos de gestión, la respuesta parece ser la descalificación. Ahora, con la Justicia de por medio, el ministro “Harry” Pérez queda en el centro de un escándalo que erosiona aún más la imagen de un gobierno ya golpeado por denuncias de corrupción, promesas incumplidas y conflictos sociales sin resolver.
por FERNANDO BARRIOS – RIOJALANDIA



