En un mensaje por cadena nacional, el presidente Javier Milei anunció la presentación del proyecto de Presupuesto 2026, cuyo pilar central es el equilibrio fiscal y la prohibición expresa de que el Tesoro se financie a través del Banco Central. “Esto implicaría emisión monetaria y el retorno al infierno inflacionario”, advirtió el mandatario.
El proyecto establece una regla de estabilidad fiscal: en caso de caída de ingresos o de aumento del gasto, las partidas deberán ajustarse para preservar el equilibrio. Según Milei, se trata del menor nivel de gasto nacional en relación al PBI de los últimos 30 años.
Entre las medidas destacadas, se confirmaron aumentos reales en áreas sociales clave: jubilaciones (+5%), salud (+17%), educación (+8%) y pensiones por discapacidad (+5%). Además, las universidades nacionales recibirán 4,8 billones de pesos adicionales. “Si el presupuesto es el plan de gobierno y el 85% de este presupuesto será destinado a educación, salud y jubilaciones, eso quiere decir que la prioridad de este gobierno, tal como siempre dijimos, es el capital humano”, afirmó.

El texto también incluye la creación del Régimen de Obligaciones Recíprocas, que buscará recomponer la relación entre la Nación y las provincias mediante una partida específica. Otro punto clave es la restitución de la presunción de inocencia fiscal, con un régimen simplificado de declaración jurada de ganancias. “Se acabó esa absurda idea de que el Estado considera a todos sus ciudadanos como criminales de manera preventiva”, destacó Milei.
En el plano económico, el Presidente explicó que el superávit permitirá al sector público financiar al sector privado, con grandes concesiones de infraestructura y logística: “Por primera vez en décadas, en vez de que el sector privado financie al sector público, este superávit primario permitirá al sector público financiar al sector privado”.
Respecto al futuro, Milei proyectó que mantener el equilibrio fiscal permitiría un crecimiento base del 5% anual, que podría llegar al 7 u 8% con reformas estructurales. “En 10 años nos pareceríamos a países de altos ingresos, en 20 años estaríamos entre los países más ricos del mundo y en 30 años estaríamos en el podio de las potencias mundiales”, aseguró.
Finalmente, hizo un llamado al trabajo conjunto con gobernadores, diputados y senadores que “quieran una Argentina distinta” y cerró con un mensaje institucional: “Ustedes son los protagonistas de este proceso. Roma no se construyó en un día. Este esfuerzo vale la pena”.



