La Argentina logró una destacada reducción en su inflación interanual, ubicándose en el 39,4% en junio, gracias a la firme política económica del presidente Javier Milei. Esta caída marca un giro histórico respecto a los alarmantes niveles heredados del kirchnerismo y saca al país del grupo con las tasas más altas del mundo.
En el nuevo ranking global de inflación, Argentina ocupa el sexto lugar, por debajo de economías altamente inestables como Venezuela, Sudán y Zimbabue. De mantenerse la tendencia, el FMI proyecta una inflación de 35,9% para 2025, lo que haría descender aún más al país en la lista, mejorando su posición internacional.
La tendencia descendente comenzó claramente en el segundo trimestre de 2024, con datos oficiales que muestran una baja constante del IPC desde el 263,4% en julio de 2023. Este logro refleja el impacto positivo de las medidas de estabilización impulsadas por el Gobierno Nacional.



