La Secretaría de Comunicación y Planificación Pública, a cargo de Luz Santángelo, protagonizó un inaudito choque con medios «oficialistas» tras la filtración de un supuesto bono de 50.000 chachos (la cuasimoneda provincial).
Lo que siguió exhibe una mala comunicación institucional digna de otro siglo: Santángelo desmintió la noticia y ordenó a los portales afines que la retiraran de inmediato, alegando que no había respaldo legal ni anuncio oficial.
El cruce se desató luego de que páginas afines al Quintelismo publicaran el pago en cuasimoneda la funcionaria, según fuentes, exigió con tono autoritario:

La provincia merece medios—y funcionarios—que informen con claridad censores. Luz Santángelo puede coordinar, gestionar y proyectar. Pero si impone a qué titulares deben sacarse o modificarse, simplemente arrastra la libertad de prensa y degrada el derecho ciudadano a saber.
En definitiva: ni quintelismo blindado, ni prensa domesticada. La Rioja necesita periodismo libre y comunicación estatal transparente, no una versión maquillada del manipulacion oficial.






