Una encuesta regional de la CB Consultora Opinión Pública dejó un dato inesperado pero contundente: Javier Milei encabeza el ranking de presidentes con mejor imagen positiva de Sudamérica, superando a figuras como Lula da Silva, Gabriel Boric y Yamandú Orsi.
El presidente argentino no solo quedó primero en valoración, sino que además fue el que más creció en imagen positiva en el último mes, con un salto de 5,4 puntos porcentuales, alcanzando un nivel de aceptación por encima del 54%.
El ranking de la región: Milei en la cima
El relevamiento, realizado en todos los países de la región, midió percepción de liderazgo, gestión, reacción ante crisis y credibilidad. En ese contexto, Milei se consolidó como el presidente mejor evaluado de Sudamérica. Lo siguieron Daniel Noboa (Ecuador), Yamandú Orsi (Uruguay), Lula da Silva (Brasil) y Gabriel Boric (Chile).
Más abajo quedaron Santiago Peña (Paraguay), Gustavo Petro (Colombia) y Nicolás Maduro (Venezuela), con este último en el fondo del ranking, arrastrado por una imagen extremadamente negativa.
Milei: reformas, exposición y efecto mediático
El estudio señala que el crecimiento de Milei responde a una combinación de factores: reformas económicas, alta exposición mediática y un estilo de liderazgo que rompe moldes tradicionales. El libertario parece cosechar apoyos incluso desde sectores que no lo votaron, en un contexto regional donde muchos gobiernos navegan la crisis con altísimo desgaste político.
En paralelo, el presidente argentino logró proyectar su figura más allá de las fronteras, impactando incluso en la percepción que se tiene desde otros países, algo inédito en tan pocos meses de gestión.
¿Fenómeno duradero o burbuja de imagen?
Desde CB Consultora aseguran que “el avance de Milei marca un giro en la opinión pública sudamericana”, pero los analistas advierten que la popularidad basada en expectativas puede diluirse si no llegan los resultados concretos en la vida cotidiana de la gente.
Por ahora, Milei cabalga el viento del cambio con respaldo social. El tiempo dirá si ese liderazgo es capaz de consolidarse en políticas sostenibles o si será apenas otra ráfaga mediática de una época políticamente volátil.




