A pesar de las pruebas que muestran el retiro de cajas con dinero del Banco Rioja tras el triunfo de Macri en 2015, la Justicia Federal mantiene el material fuera del expediente.
Se cumplieron nueve meses desde que EL FEDERAL sacó a la luz los videos que exponen un operativo irregular en el Banco Rioja, ocurrido el 23 de noviembre de 2015. En las imágenes se observa a funcionarios vinculados al entonces gobernador Luis Beder Herrera retirando diez cajas con dinero en efectivo, en un procedimiento realizado fuera de horario, con custodia policial y tras la orden de apagar las cámaras internas de la entidad.
El material identifica a Alejandro Ticac, exfuncionario del Ministerio de Hacienda de Ricardo Guerra, como uno de los organizadores de la maniobra. Pese a la contundencia de la evidencia, que vincula el movimiento de fondos nacionales destinados a viviendas con el entorno del poder provincial, el juez federal Daniel Piedrabuena se niega a incorporar formalmente estos videos a la causa que investiga el desvío de recursos a través de fundaciones y ONG.
La inacción judicial alimenta las sospechas sobre una protección política que atraviesa décadas. Resulta inexplicable que una investigación sobre el manejo de fondos públicos ignore una prueba documental que nunca fue desmentida por los protagonistas. El silencio de Piedrabuena no solo dilata el proceso, sino que reaviva los cuestionamientos sobre su imparcialidad y sus históricos vínculos con el sector político que hoy aparece señalado en la denuncia.
La pregunta que sigue sin respuesta en los pasillos de Tribunales es por qué la Justicia elige ignorar una pieza clave para esclarecer uno de los episodios más oscuros del manejo de dinero estatal en La Rioja. Mientras tanto, la prueba sigue ahí, a la vista de todos, esperando una voluntad judicial que, por ahora, brilla por su ausencia.





