El Gobierno nacional anunció este viernes el inicio formal del proceso de privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA). La medida, comunicada por el vocero presidencial Manuel Adorni desde Casa Rosada, prevé la venta del 90% de las acciones actualmente en manos del Estado. El esquema será mixto: licitación pública nacional e internacional para seleccionar un operador estratégico, y oferta pública inicial para abrir el capital a otros inversores.
La empresa mantendría al personal actual, según se indicó oficialmente. La decisión se enmarca en la política del presidente Javier Milei de avanzar con un plan de desestatización de empresas públicas, como ya ocurrió con Télam y el INCAA.
AySA opera los servicios de agua potable y saneamiento en CABA y 26 municipios del conurbano bonaerense. Su eventual privatización reaviva el debate sobre el rol del Estado y la gestión de recursos estratégicos. El anuncio ya despertó críticas en sectores opositores y gremios del sector.



