Pedro Fernández, presidente de la Cámara Riojana de Turismo (Caritur), cuestionó con dureza la ausencia de políticas públicas activas del gobierno provincial para potenciar el turismo en la provincia durante las vacaciones de invierno y en el mapa nacional. Desde su punto de vista, la falta de planificación y apoyo estatal representa un golpe directo a los prestadores turísticos y a la economía local.
Según Fernández, la medida de otorgar licencias administrativas durante el receso no generó ningún movimiento turístico real, ya que fue «improvisada y sin planificación previa». El resultado fue una “profunda confusión” tanto para los operadores turísticos privados como para la propia ciudadanía, lo que derivó en una primera semana prácticamente muerto como destino interno, cuando podría haber sido una oportunidad estratégica.
Ausencia en campañas y eventos nacionales
Otro punto crítico señalado por Pérez fue la ausencia de La Rioja en ferias turísticas de relevancia, como la Feria Internacional de Turismo (FIT). “No podemos darnos el lujo de no estar en la feria más importante de Latinoamérica”, advirtió, recalcando la urgencia de contar con campañas publicitarias en medios nacionales e integrar la provincia en circuitos que capten visitantes de otros puntos del país.
Diálogo ausente entre Estado y sector privado
Fernández lamentó que la provincia no convoque desde hace tiempo a los empresarios locales para debatir políticas sectoriales: “Hace tiempo que no hay reuniones, no se consulta al sector privado y se toman decisiones inconsultas que afectan directamente al turismo”. Según Caritur, esa falta de comunicación está impactando negativamente los ingresos de los prestadores, la actividad económica local y la imagen turística de La Rioja.
Impacto directo en la provincia
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El turismo interno, vital en recesos escolares, no logró activarse por ausencia de promoción y oferta organizada.
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La economía local, pequeña y dependiente del flujo turístico, enfrenta otro año sin impulso oficial para captar visitantes.
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La imagen provincial, ante turistas potenciales y operadores, se ve debilitada por la falta de presencia en eventos y medios nacionales.
En un contexto donde otras provincias del país apuestan al turismo invernal como motor de ocupación y divisas, La Rioja apuesta al silencio y la improvisación. El reclamo de Caritur no apunta a un gasto excesivo, sino a una política mínima de promoción y coordinación real.
Con una provincia que busca diversificar su economía, el turismo debe recibir un compromiso público concreto, planificación anticipada y un canal real de comunicación con los trabajadores del sector.
Mientras tanto, sin fecha ni plan en agenda, La Rioja sigue perdiendo oportunidades que podrían potenciar su atractivo, mejorar ingresos y fortalecer su proyección como destino turístico nacional.



